Los ahumados naturales son productos expuestos por breve tiempo al humo producido por la quema lenta
de ramas secas procedentes de la poda de árboles frutales mendocinos como manzanos, durazneros
y ciruelos. El ahumado sabiamente dosificado proporciona un agradable y diferente sabor a los
vegetales envasados.
En primavera se cosechan las flores más pequeñas de Cynara scolymus L., (alcauciles
baby) del tamaño de una aceituna, se obtienen los corazones y se envasan acomodados cubiertos
con aceite de girasol resultando una delicadeza en frascos de 200 c/c.